Magic Moments


Durante el Festival Cervantino vi un anuncio sobre el Festival de Globos Aerostáticos de León y se me ocurrió que sería bena idea ir. Revisando el calendario, estaba organizado para el fin de semana de puente, es decir, ese que termina justo hoy. Y, como a mí me pica la ciudad... me lancé. Debo admitir que esta vez me apunté a ir a León una vez que había averigado que Beto y Mariana estaban disponibles, no como regularmente es, con invitación.

El sábado en la tarde Ale me aventó en la central de autobuses porque la verdad me dió extrema flojera manejar. Además de que tenía la intención de hacer algo divertido que implicaba desmañanada y decidí que no era buena idea mezclar ambas cosas.

La antes mencionada pareja guanajuatense fue por mí a la terminal de León para de ahí ir a cenar un rico sushi. En contra de la voluntad somnolienta de Mariana, nos fuimos a visitar a Fidel, un primo de Beto, que es del mismo tipo de todos los familiares de Beto que me a tocado conocer: relajado y divertido. Sí. Es de agencia.

Conseguí que Betito prometiera levantarse temprano (muuuuy temprano) para ir al festival. La meta: subirme a un globo aerostático y volar libremente.

Por la hora (mugre huerco, tardamos hooooras en conseguir sacarlo de su sopor...) y porque no era patrocinador ni anfitrión ni tengo influencias ni miles de pretextos que me pusieron a lo largo del parque, no pude volar.... era domingo y el festival terminaba hoy.

Como cuando quiero algo con mucha intensidad hago todo lo que esté a mi alcance para conseguirlo, me di a la tarea de caminar por todo el parque hasta conseguir que alguien me dejara volar. El tercer globo en el que me detuve (el diablito) me dejó subirme a la canasta nada más para la foto, je. Divertido pero seguía sin ser lo que yo quería.

Seguí caminando y acercándome a las canastillas donde se veía gente amigable. En uno muy colorido pedí que me dejaran tomarme una foto porque el globo seguía arriba y se sentía aún el calor del propano quemado. Me invitaron a entrar a la canastilla y a quedarme a convivir un rato.

Al calor del chitchat, me invitaron a brindar por un excelente vuelo. ¿a alguien le importó que yo solo estuviera de metiche? obvio no. Sacaron el champán y a mi me brillaron los ojitos, jiji. La esposa del Capitán me preguntó que si tenía prisa o quería volar unos minutitos. ¿tengo que decir qué contesté?

Subimos como metro y medio y avanzamos algunos metros. La intención solamente era subir el globo a la camioneta para llevarlo al área de de depegue y así. Nos bajamos de la canastilla y empezamos a desinflar el globo. Me habían hecho parte de la tripulación del día. Lo doblamos, lo guardamos, seguimos brindando y riéndonos. Hicieron una ceremonia que tienen el Capitán Scorch y su esposa, Chardonnay Lips, donde nos declararon aeronautas a partir de ese día. En el transcurso de todo el relajo me ofrecieron un lugar que tenían disponible para volar hoy.

Como esa era la meta y llevaba un presupuesto preparado para el evento, acepté. Más tarde Beto y Mariana me llevaron por mi boleto y yo no pude dormir de la emoción, ja. A las 5:20 de la mañana ya estaba bañada y perjumada despertando a Mariana que me iba a llevar al parque. Obviamente se regresó a dormir. Dice que ella no quiere ser testigo de las locuras que se me ocurren, jiji.

6:00am: me registré y cambié mi boleto por una pulsera que me acreditaba como pasajero.
6:15am: café de olla. Indispensable. Hacía un pinche frío de miedo.

De esa hora y hasta pasaditas las 7, caminé y caminé y caminé, recorriendo los spots de cada globo, viendo como iban llegando hasta que vi que la camioneta de mi equipo iba llegando. Me regresé al punto de encuentro. Éramos el globo #11: Magic Moments. El capitán tiene 30 años volando globos aerostáticos alrededor del mundo.

A eso de las 8, un poco después, nos invitaron a subir a la canasta al otro pasajero y a mí. Y la aventura por el cielo comenzó... la gente empezó a hacerse pequeña, todo quedaba atrás, lejos, en tierra firme. Yo no podía quitar la sonrisa de emoción. Sin duda es una experiencia maravillosa. Nos contó el capitán que hace algunos años un chavo le pidió matrimonio a su novia en el aire, ¡¡en su globo!! ¿así o más romántico? como era el último día del festival, el capitán nos preguntó si teníamos inconveniente en pasear un poco más. Tenía que bajarle considerablemente el nivel a los tanques de propano para poderlos enviar de regreso a casa, en California.

Una hora después, apenas bajábamos. 3 botellas de champán más tarde llegaba yo a casa de Beto justo a tiempo para ir a desayunar.

Sin duda, una experiencia increíble que no pondría trabas para repetir. ¿qué sigue? ... el paracaídas.......

Mas que una boda: DULCEISMAEL

Halloween y Mazatlán fueron el marco de la boda de un gran amigo. Aunque el muy mugroso se dedicó a ventilar mi historia amorosa de aquellos años de cuando nos conocimos, igual no pasó a mayores.

Un pequeño resumen: el viernes salí temprano de la oficina y me lancé a tratar de cancelar mi línea de celular. ¿¿Están idiotas?? querìan que pagara una multa como de $3,000. 'Tan como operados del cerebro. Ya luego lo reactivaré al 100%. Ya está a media habla. Es decir, ya recibo mensajes y llamadas pero aún no puedo hacerlas.

Regresé a casa a hacer la maleta y me quedé chateando con un guapetón hasta que llegó la hora de irme. Desde tempra me preguntó a qué hora me iba y se quedó acompañandome en lo que yo cenaba y así. Tal cual, a las 10:30 salí de casa y me dirigí a la terminal de Zapopan, donde pasó Mafalda el fin de semana. Mabis se fue a Pánuco por causas de fuerza mayor y es fecha que no se cuando vuelve.

Llegué 5:30am PST. Hice check in, me dieron mi brazalete y subí a ponerme le bikiné. Bajé por un cafecito y luego me acomodé en una tumbona a la orilla del mar con una novela. Creo que necesito nuevas lecturas. Esa que me llevé ya la había leído. Quiero la serie de Crepúsculo.

Era fácil darse cuenta que íbamos todos al mismo evento por el color del brazalete. De pronto se te acercaban hasta los meseros ¿amiga del novio o de la novia? jaja. Nos trataron muy bien y el hotel es muy cómodo. Más tardecito, Ismael me habló para que desayunara con él. Volvió a ventilar mis relaciones amorosas provocando la risa de los comensales y un par de golpes de parte mía.

De ahí, directo al mar. Recuperé mi posición horizontal anterior pero eliminé la blusa y agregué bronceador de zanahoria. Hubo que eliminar también los amarres del bikini porque luego se marcan muy feo y pues no es la idea, ¿cierto? Además la espalda debía lucir parejita en la noche, con pecas como único adorno.

El pelado de Ismael puso en el scheduling que publicó que el horario de hojalateado, enderezado y pintura de las chicas era de 10 am a 3 pm y que más nos valía estar a las 3:20 afuera del hotel. ¿5 horas para estar listas? ¿en qué cabeza? varias margaritas después y con el sol de las 2 de la tarde sobre mi cabeza, subí a bañarme y alistarme. Antes de las 3 ya estábamos bajando la roomie y yo.

Unos buses nos llevaron a la Catedral. Una Misa oficiada por el Obispo de Sinaloa, según entendí, larga y calurosa pero linda. Los novios huyeron antes de que nos diéramos cuenta. Ni chance de abrazos nos dieron, caray.

Nos regresmos al hotel y nos pusimos a admirar el mar y su sonido. Las luces y las estrellas. Fue una hermosa noche de luna llena con un cielo muy despejado y limpio con la playa de Mazatlán como marco. Poco después de algunas fotos nos encontramos a los novios que nos mandaron a la fiesta que porque ya iban para allá. Yo andaba con la que fue mi roomie por el fin de semana y 2 niñas más. Super divertido, super alivianado todo el ambiente. Desmadre norteño.

A pocos novios he visto yo disfrutar su boda como a Ismael. Coincidimos todos que Ismael es un concepto en sí. Él no es un personaje solamente, es todo un concepto. No conocía yo a Dulce pero, por lo que escuché, es una versión femenina del Hongo. Yo solamente puedo enviarle mucho cariño y mis mejores vibras para que tenga un matrimonio lleno de amor y que siga con la misma luz que irradia ahora.

El slogan de la boda era mas que. Entonces, fue mas que una boda, una unión. Más que un matrimonio, una familia. Más que invitados, amigos. Ismael se aventó un cisne en origami tamaño gigante. Increíble. Había cajitas y otros adornos en origami por todos lados. Una muy buena fiesta, sin duda. La música corrió a cargo de un conjunto cubano entonces, de las 6 a las 9 tocaron ellos, salsa, merengue y demás ritmos tropicalosos y cubanos. La cena fue una ensalada griega para abrir, un rico pescado a la plancha relleno de camarones y arroz salvaje y helado de vainilla para cerrar. Luego como que prendieron la compu y le dieron play al winamp.

La concurrencia procedía de lugares tan lejanos como Detroit, Buenos Aires y Río de Janeiro, además de que también íbamos de todos los rincones de México. Hubo hasta un enlace en vivo (cual noticiero, de verdad) con un grupo en Monterrey que no pudo asistir a la fiesta. Ellos armaron su propio guateque y se conectaron con nosotros. Al ritmo de all the single ladies Dulce encabezó una fila de damas que bailamos por todo el salón y luego nos aventó el ramo. Tal como lo marca la tradición, Mayelo le quitó la liga a su ahora esposa y la aventó a la reducida población masculina disponible de la fiesta. No me extraña que fuéramos más mujeres. Ismael siempre está rodeado de viejas.

A las 11 y pico nos corrieron pero como todavía traíamos pila, la conectamos en el Sr. Frog's que está casualmente afuera del Cid. Yo salí de ahí cerca de las 2 de la mañana, molida pero muy divertida. El mar cansa mucho y una fiesta entaconada, más. Ja!

El domingo la cama me escupió muy temprano. Bajé por café y un biscuit y me volví a tirar en la alberca en lo que el resto de la gente resucitaba. Cerca de medio día llegaron las chicas con las que andaba la noche anterior y fuimos a desayunar como debe de ser: hotcakes y mimosas. De ahí subimos a cerrar maletas y hacer check out y las perdí de vista. Se fueron a sepa dónde y me quedé sola en el hotel. No estuvo tan gravísimo porque yo lo que quería y necesitaba era relajarme y descansar. La chava del check out me dejó quedarme mi brazalete y luego me dejó subir a bañarme así que ni me afectó para nada quedarme sola. La verdad lo disfruté mucho. Ya en la noche pedí algo ligero para cenar y me tumbé a seguir leyendo. El señor bellboy me consiguió una pulmonía que me llevó a la central por el boulevar costero y ya. La fiesta se había terminado.

Es cómico que los vendedores de tours y así detienen a quienes vamos caminando. No se si agarren parejo pero a mi me hablan en inglés, siempre. Luego me preguntan que si soy alemana (¿?) , holandesa o italiana. No gringa, europea. Creo que he subido de catego, jaja. Luego ponen cara de sorpresa cuando contesto en español.

Yo me divertí mucho. Ahora traigo un bronceadito rico y ligero, de esos que no dan nada de lata y estoy en pleno proceso de recuperación y re-establecimiento de horarios y actividades. Hay que volver a la realidad. Dibodo.

el bebeleche de Aimée

Ayer no pude ir a comer a la casa. El jefe invitó al equipo de I/S. En consecuencia, caí n la tarde, saliendo de la ofi, a ver a mi prima y mis pequeñuelas. Obviamente en algún momento entre que llegué y bajé por un elote, tenía a las 2 wercas trepadas encima de mí; seguramente se divirtieron mucho porque estaban a los gritos de risa.

Cuando yo era pequeña, o sea hace un par de añitos, uno de mis juegos callejeros preferidos era el bebeleche. De hecho, llegué ha tener uno de plástico, plegable y portátil que no ensuciaba nada porque no teníamos que dibujarlo en el piso.

No se si ya conocía el juego, pero el viernes le dibujé uno en el patio de su casa. Como mamá lo lava todos los días debido al perro, estábamos seguras que no duraría.... y entonces, que se me ocurre...













Sí... sacar un poco de pintura rosa y dibujarlo en la cochera... fuimos muy felices, terminamos con pintura hasta en el cabello y con un enorme bebeleche semipermanente donde, obviamente, tendré que jugar.

Pocas cosas quiero tanto con la sonrisa de mi ahijada cuando hago cosas así...

Un reencuentro de viejos amigos

La semana pasada me contactó Kat (yo lr digo Kitty Kat), sobrina de Brenda (la canadiense que me trajo a Guadalajara) para que tuviéramos una ladies night. Brenda estuvo más que de acuerdo y, junto con la chica que llegó después de que yo me fui, nos dimos cita en casa de la Güerita y nos dispusimos a pasarla bien.

Y como lo que nos prometemos lo cumplimos, nos dieron las 4 de la mañana en el chit chat. A eso de media noche llegaron los señores maridos de Brenda y Jessica y el novio de KittyKat y unos amigos de ellos. Unos vodkitas, cheese and crackers, fruta picada, risas y buena música. Una de esas tardes/noches que ya me hacían falta, rodeada de gente a la que quiero mucho y que me quiere mucho.

Cuando Nico llegó, me abrazó fuerte y me dijo “Niña, no te pierdas tanto, aunque parezca que no, te quiero mucho”. Y me abrazó. Ese tipo de cosas no se pagan con nada. Everardo no fue porque su esposita no lo dejó ir. Parece que el juego de Rayados-Chivas había sido más que suficiente para ella, ja. Obviamente no se salvó de la carrilla aunque no estuviera, Sorry Ever!!

Se propuso hacer algo divertido este fin de semana. Veremos qué sale. Igual ayer como que se armó algo y parece que mi depa va a ser, de nuevo, sede de una pequeña fiestita.

Yo más bien tengo ganas como que de ir a bailar o algo así. Ellas proponían un karaoke. Al final, para que Brenda y Nico puedan incluirse, decidimos que Brenda lleve su karaoke a mi casa y lixto. ¿Ven qué modo tan fácil de resolver las cosas tenemos? Bien bonito

Porque aún hay gente buena en el mundo.

Razonamientos y regaños ya tuve bastantes. Dejé mi bolsa en mi coche el martes por un momento y me volvieron a cristalear pero ahora sí me invadieron totalmente. Se llevaron mi bolsa con toda mi identidad dentro. Lentes, cartera (llena), celular, dinero. Suficiente para que yo explotara (de por sí traigo el sentimiento a flor de piel) y llorara hasta que me venciera el sueño.

Me di a la tarea de cancelar tarjeterío y bloquear cuentas y teléfono y todo ese show. Apenas iba de camino de regreso a casa cuando ya iba en eso, antes de que me robaran más. Pero me impresiona el nivel de estupidez de la gente que contesta en las líneas de los bancos. Todos, todos piden el número de la tarjeta que quieres reportar. ¿Qué parte de me acaban de robar no está clara? Si me acaban de robar y no estoy en mi casa para revisar un estado de cuenta y poder obtener el número, ¿no me la bloquean y me dejan a merced de los rateros para que saquen lo que puedan y lo que no de mis cuentas?

Un buen hombre encontró mis documentos extrañamente acomodados en el piso, el la vil calle. Lo único que no venía era mi ID. Dice que, dudando, llevó las cosas a su casa y habló con su esposa y su hija que, hace poco, surfrió un asalto a mano armada en su negocio. Entre ellos y la otra hija decidieron que lo correcto siempre es lo mejor y que mejor me llamaban para regresarme lo que pudieron recuperar. Obviamente no había dinero, ni cartera, ni bolsa, ni lentes ni celular. La decencia de éstas buenas personas me evitó muchos problemas, entre otros, licencia y tarjeta del seguro médico y así.

Al final del día, todo se va resolviendo. Supongo que aprendí la lección y evitaré en el futuro cometer la babosada de dejar la bolsa en el carro. No cuesta mayor trabajo bajarla. Dicen los que saben que las desgracias o calamidades vienen de 3 en 3. Ya tuve mis 3. I can now move on y pedirle al Universo que me vuelva a sonreír.

primero

Es el primero de muchos cumples de una de mis pequeñas. Ella es uno de mis tesoros; su hermana dice que una es mi ojo derecho y la otra el izquierdo, yo solo se que no se me ocurre cómo es que se pasaba la hora de la comida sin ese parecito, gritando como las locas enajenadas que son.

Ayer se completó el primer ciclo de Maychu. Le contaba a Inga en la mañana que llamé para felicitar a otra cumpleañera (un mujerón, por cierto) pero que no encontré que Mabis le hizo un pastel de chocolate, de 3 leches para ser exactos. Para mí habia muffincitos cubiertos de chocolate y muchos besos, como siempre.

Se me ocurrió hace algunas semanas que le quería regalar una madrinola para que se apoye y aprenda a caminar porque de veras que nacen bien weysillos... ¡no saben hacer nada! ni dormir siquiera cuando están que se caen de sueño, se pasan de veras. Va, entonces me di a la tarea de buscar dicho obsequio. Un día, buscando otro regalo, me topé con un carrito del supermercado. No lo compré pero lo guardé en mi cabecita. Luego lo perdí de vista y no lo encontraba por ningún lado.

El lunes regresé a la tienda a buscar el regalo perfecto para una cumpleañera perfecta. Al final y después de 40 minutos tratando de elegir qué llevar, apareció el carrito de nuevo. Me lo llevé y fui feliz.

Ayer, antes de comer, saqué el regalo y se lo mostré a mi muñeca. ¿ustedes lo pelaron? igualito ella, mjm. Aimée corrió de volada a revisar qué era y hubo que ubicarla porque se andaba agenciando el regalo ajeno. Más tardecito descubrí que Maychú era muy feliz con la caja en la que venía el regalo. De haber sabido... le tomó un rato más descubrir que podía agarrarse del carrito y levantarse. Creo que consiguió dar 2 pasos antes de regresar al suelo. Ajá, creo que le parece más cómodo. Flojita que es.

Me regresé a trabajar y, cuando volví en la tarde, el carrito estaba lleno de madrinolas, justo como lo imaginé en mi cabecita. De hecho, la vi a ella metiendo y sacando madres, a diestra y siniestra. Sigo pensando que lo hará, nomás que no ha averiguado cómo se hace. La caja era un avión y el betún del pastel estaba prácticamente listo y embarrado. Conste que la idea era embarrarlo en el pastel...
Poco peor que esto fue como quedó la festejada. La verdad, nos daba asquilín siquiera intentar sacarla de la periquera. Mabis tuvo que cargarla como perrito fino, del pañalero, para meterla a la tina con todo y ropa porque decidió que, como era su cumple, se podía embarrar de chocolate (literal) hasta la cola. Parece ser que el plato se veía con madre en su cabecita.

Muñequita, sabes que te adoro y que con tus sonrisas me haces el día por más negro que éste esté. Que los Ángeles te sigan cuidando.
Te quiero.
Tu Tita.